Historia de la civilización China

viernes, 3 de abril de 2009


La civilización china surge aproximadamente en el año 3950 a.C, con la cultura Yangshao, en la cuenca del río Hoang-Ho o río Amarillo, siendo una de las civilizaciones más duradera y cuyo legado sigue vigente hasta el día de hoy.

De sus orígenes, no hay suficientes restos arqueológicos que los respalden, pero la tradición dice que la primera dinastía fue la Xia, una serie de personajes de carácter mitológico que habrían fundado la civilización y establecido las instituciones sociales, económicas y culturales de esta.

Le siguió la dinastía Shang, de la que sí se tienen evidencias históricas, una clase hereditaria de aristócratas que gobernó del año 1766 al 1045 a.C . Fue un período de gran desarrollo artístico y tecnológico, creándose en esta época un sistema de escritura y los carros tirados por caballo.
Finalizó con la caída del último rey Shang, déspota y cruel, causado por una rebelión de esclavos encabezada por los Zhou.

Estos establecieron su propia dinastía que se mantuvo en el poder desde el 1045 al 256 a.C. Durante su gobierno se llevó a cabo una gran expansión territorial que, junto a la deficiencia de las comunicaciones terrestres, impidió que lo Zhou ejercieran control directo sobre todo el imperio, por lo que se delegó la autoridad a vasallos, creando así un sistema feudal cuyo mayor cargo era el de señor, el cual era hereditario.

El rápido crecimiento económico que lograron algunos estados, los hizo cada vez más independientes e incluso más poderosos que el Estado central. Estos se rebelaron en el 771 a.C haciendo que los Zhou tuvieran que irse a oriente. A esta rebelión le siguió un período en que el poder se descentralizó y la situación política fue inestable hasta algún punto del siglo V a.C cuando uno de los estados más poderoso se divide en tres y comienza un período llamado Reinos Combatientes, donde los estados más poderosos se anexaron estados más pequeños y lucharon por el poder central de China. Este finaliza cuando el estado de Quin logra derrotar a todos.

A pesar de la inestabilidad política de la época, se desarrollaron importantes corrientes filosóficas como el Confucionismo y el Taoísmo, además del uso del hierro y las tácticas de guerra.

Con esto comienza el mandato de la dinastía Quin que se ocupa de unificar China, desde las medidas hasta la religión. También fue durante este gobierno que se construyó la Gran Muralla.
Pero el gran costo económico y humano crearon resentimiento en el pueblo, y el control de pensamiento ofendió profundamente a las clases intelectuales, y cuando estaba el sucesor del primer emperador el pueblo se levantó en una rebelión.

A la dinastía Quin la sucedieron otras dinastías y ciertos períodos de fragmentación política, hasta el Levantamiento de Wuchang en 1911.